Para mantener la alfombra en perfecto estado, lo principal es limpiarlas con frecuencia, y para eso, lo mejor es pasar seguido una aspiradora.

Hay que hacerlo con paciencia, dando tiempo a que la máquina haga su trabajo y extraiga toda la suciedad. El tipo de aspiradora a utilizar depende del tipo de alfombra: para las de pelo cortado se recomiendan las de pie, con cepillo. El cepillo ayuda a extraer el polvillo que se halla oculto entre las fibras sueltas de la superficie. Para las alfombras bouclé, en cambio, las más adecuadas son las de tubo y cilindro (similares a las hogareñas).

Es mejor prevenir que curar

Las alfombras atrapan polvillo. Sin embargo, eso es bueno: mejor en la alfombra que en el aire que respiramos. Las alfombras, además, están en contacto con las suelas de los zapatos que usamos. Por lo tanto, a menos que imitemos a los japoneses y nos descalcemos dentro de casa, lo que esté en las suelas puede ir a dar a la alfombra.

Para reducir la cantidad de tierra que pasa de nuestro calzado a la alfombra lo mejor es un felpudo o una carpeta anti-ensuciante. Pero cualquiera de esas dos alternativas también debe mantenerse, limpiarse y cambiarse cada tanto. De lo contrario, lo que ocurre es que terminan ensuciando aún más los ambientes.

Las alfombras sintéticas juntan más tierra

Por obra de la naturaleza, una alfombra de pura lana ya tiene protección contra la suciedad. La lana, en su superficie, tiene escamas que permiten alojar partículas de polvo sin que se vean. Los hilados sintéticos, que se derivan del petróleo, en cambio son más lisos y no esconden tan bien el polvillo. Por lo tanto, cuanto mayor el contenido de hilado sintético, mayor es la necesidad de pasar con frecuencia las aspiradoras.

En compensación, la ventaja de los hilados sintéticos es que se comportan mejor con las manchas líquidas, de las que hablamos más abajo.

El shedding, o pérdida de pelo

Las alfombras recién colocadas pierden algo de pelusa, y sobre todo las de pelo cortado. Esto es normal y no tiene por qué desmerecer la calidad de la alfombra. El principal motivo del shedding en las alfombras de pelo cortado es que la altura de los pelos de la alfombra se empareja (se “tunde”). Este proceso se hace en una máquina (tondosa) que funciona de modo similar a las cortadoras de césped: la alfombra se hace pasar rozando un cilindro con cuchillas, que gira a gran velocidad. Por lo tanto, una parte de las partículas de lana que quedan sueltas cuando se “afeita” la alfombra quedan alojadas entre los pelos de la superficie. Al pisarlos o pasarles la aspiradora, se sueltan y pueden quedar a la vista.

Qué hacer con las manchas

Si se derrama líquido, cuanto antes se actúe, mejor. Lo primero es secar el líquido con un trapo incoloro absorbente, o con un trozo de papel de cocina. Si hay manchas, se recomienda limpiarlas desde afuera hacia adentro, para evitar que se agranden. Y sobre todo no apriete el paño contra la alfombra, ya que eso envía la mancha hacia la base de la alfombra.

Las manchas de comida y demás manchas de sólidos deben limpiarse en dos etapas. Lo primero es quitar con cuidado lo que se haya caído, sin apretarlo. Más bien retirando los sólidos, por ejemplo con una espátula o un cuchillo. Luego se procede igual que con las manchas líquidas.

Un truco hogareño para manchas “negras”

Las manchas en forma de pequeños puntos negros, que son muy habituales en las oficinas, son causadas por el roce con las suelas de goma de zapatos y botas. El roce con las suelas produce pelotitas negras que quedan adheridas al pelo de las alfombras.

Existe un truco para removerlas, pero sólo funciona cuando el pelo de la alfombra es de color natural (sin teñir), o bien si el teñido es “en masa” (*). Las alfombras de la fábrica Kalpakian y las alfombras modulares Interface se pueden limpiar de este modo, pues ambas se fabrican con hilados cuyo color es integral (no superficial).

El truco consiste en utilizar un trapo apenas humedecido con un solvente no oleoso de buena calidad y, con cuidado, remover la mancha hacia afuera de la alfombra. ¿Y cuál es ese tipo de solvente, dirá usted? Pues bien, se vende en las pinturerías (en lata), pero también, en su versión perfumada y en envases pequeños, suele haberlo en cualquier botiquín: se trata del quitaesmalte que las mujeres suelen llevar en su bolso.

Es importante señalar, una vez más, que sólo se debe usar en cantidad mínima, y sólo en alfombras cuyos pelos sean teñidos en masa, o en hilados sin teñir. Cualquier pelo cuyo color sea superficial perderá color, y el resultado será muy malo: se cambiará una mancha negra por una de color claro.

Las fibras de color integrado (Solution Dyed / Teñido en masa) son como las zanahorias, el color va "hasta la médula".
Las fibras que no tienen colorante integrado (Yarn Dyed / Teñido en Madeja) son como un rabanito, el color se encuentra en la superficie. Las fibras de color integrado (Solution Dyed / Teñido en masa) son como las zanahorias, el color va "hasta la médula". Fotografía: Interface
(*) El teñido en masa: hay dos maneras de teñir hilados, una superficial (“en madeja”) y otra completa (“en masa”). La diferencia en el resultado es similar a la que hay entre una zanahoria, que tiene el mismo color en todas partes, y un rabanito, que tiene color intenso en la superficie y es blanco por dentro. El teñido en masa garantiza que si algún hilo, por algún motivo, se corta, eso no se note en la superficie de la alfombra, pues no hay pérdida de color. Las alfombras modulares Interface son todas fabricadas con hilados teñidos en masa.

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